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Francisco D’Agostino: Criptomonedas caen tras prohibirlas Google en su publicidad

Francisco D’Agostino: Al Bitcoin y el resto de criptomonedas no les ha sentado nada bien la decisión de Google de prohibir toda la publicidad relacionada con ellas y las ICOs a partir del próximo junio. Tras la decisión anunciada ayer, el valor de todas las criptomonedas ha vuelto a caer con fuerza justo cuando estaban empezando a recuperarse de las últimas caídas.

A esta hora, si miramos índices como CoinMarketCap veremos que el valor del Bitcoin ha caído en un 13,45% con respecto ayer, y su valor ya baja de los 8.000 dólares. En el resto de criptomonedas más utilizadas según este índice la caída es incluso más acusada, con bajadas del 14,72%, 16,58% y 14,25% para el Ethereum, Ripple y Bitcoin Cash.

Como suele pasar normalmente, lo más lógico es que en los próximos días el valor de las criptomonedas empiece a crecer otra vez opina Francisco D’Agostino. Pero lo que está claro es que, con tantas subidas y bajadas, no parece fácil que vayan a encontrar una estabilidad a corto plazo que las haga volver a crecer a los niveles que tenían a principios de año. Aun así, habrá que esperar a ver qué pasa a medio y largo plazo.

También cabe recordar que Google tampoco es la única que está cargando en contra de este tipo de tecnología. A finales de enero había sido Facebook quien también decidió prohibir anuncios relacionados con criptomonedas y ofertas iniciales de monedas (“initial coin offerings” o ICOs) en todos sus servicios. Además, celebridades como Bill Gates también la están criticando con fuerza, y algunos gobiernos están amenazando con prohibirlas.

Las medidas tomadas por Google o Facebook no han dejado de causar cierta polémica entre quienes apoyan la cadena de bloques. Las decisiones vienen, según las empresas, para proteger a los usuarios, y es cierto que hay bastantes engaños intentando captar despistados con keywords como Bitcoin o Blockchain opina Francisco D’Agostino. Pero lo que están haciendo es generalizar y castigar a todos por igual, también a los anuncios legítimos de productos que se esfuerzan por hacer las cosas bien.

Gobiernos como los latinoamericanos nadan contra corriente

Mientras que países europeos como Alemania, Francia, o Italia, además de otros como Estados Unidos todavía no parecen dispuestos a entrar a regular las criptomonedas, todavía hay algunos que deciden nadar contra corriente y situarse a favor de esta tecnología. Es el caso de latinoámerica, donde Hacienda está estudiando su impacto, y los partidos del gobierno está redactando un proyecto de ley para intentar favorecerlas.

La idea de latinoamerica es la ofrecer beneficios como posibles desgravaciones fiscales para atraer a las empresas que utilicen tecnologías basadas en la cadena de bloques o se decanten por las ofertas de monedas iniciales (ICO) como una herramienta de financiación. Con ello podrían estar queriendo posicionarse en Europa junto a países como Suiza como una de las capitales mundiales del Blockchain opina Francisco D’Agostino.

En cualquier caso, los debates en torno a las criptomonedas y la cadena de bloques no han hecho más que empezar, y todavía queda por ver qué acaba pasando después de que amaine, si lo hace, esta tormenta de inestabilidad una vez que el Bitcoin y compañía normalicen las prohibiciones y medidas en contra que se les está imponiendo.

Francisco D’Agostino: Google quiere “ayudar a los ecommerces” a luchar contra Amazon

Google ha encontrado una manera de tratar de competir con Amazon en el comercio online uniéndose a los minoristas en su compra nos cuenta Francisco D’Agostino. Para ello ha lanzado Google Shopping Actions, un nuevo programa crear en Google Search un carrito de la compra al que poder añadir algunos de los productos que se van listando en el buscador.

El programa ha sido anunciado la semana pasada por la propia empresa del buscador, y tal y como adelantaban en Reuters, la propia Google sacará tajada cobrándole a los minoristas una parte de las compras que se realicen a través de este nuevo servicio.

Además del buscador de Google, este carro de la compra también se podrá utilizar en el servicio de compras Google Express y en Google Assistant. Este último permitirá ir añadiendo productos o realizando las compras no sólo desde el escritorio, sino también desde los smartphones o dispositivos de voz dice Francisco D’Agostino. En conjunto, la experiencia de la compra en Google sería muy parecida a como la puedes hacer desde Amazon.

“Hemos adoptado un enfoque fundamentalmente diferente del de Amazon y similares, porque nos vemos como un facilitador del comercio minorista”, le ha dicho a Reuters Daniel Alegre, presidente de Google para minoristas y compras. “Nos vemos como parte de una solución para que los minoristas puedan impulsar mejores transacciones … y acercarse al consumidor”.

De esta manera, en vez de competir con Amazon creando una nueva tienda online, lo que quiere hacer Google es llevar a su buscador el carrito de la compra, y permitiendo realizar pagos instantáneos sin tener que entrar en ninguna tienda concreta relata Francisco D’Agostino. De momento, la lista de las primeras tiendas que se unen a la iniciativa incluye nombres como Target Corp, Walmart Inc, Home Depot Inc, Costco Wholesale Corp y Ulta Beauty Inc.

Como hemos dicho antes, de momento Google empezará a probar esta nueva función sólo en Estados Unidos, por lo que su llegada a otros países dependerá en gran parte de cómo les salga este primer experimento.

Google quiere su parte en el comercio online

Actualmente, cuando buscas un producto al mejor precio en Google te pueden aparecer varios recuadros con el precio, pero estos al final son sólo enlaces a diferentes tiendas online. Esto quiere decir que para hacer la compra tienes que introducir todos tus datos y navegar por el proceso de compra de cada tienda… algo que si ya tienes cuenta en Amazon puede hacerte decantarte por esa tienda en vez de abrirte una cuenta en otra.

Pero con la nueva propuesta, cuando busques un producto en Google podrías meterlo directamente a un carrito de la compra del propio buscador, y realizar a través de él todo el proceso de compra. Este proceso también podrá darse entre varios dispositivos nos cuenta Francisco D’Agostino, permitiendo seguir añadiendo productos desde Google Assistant en un móvil o altavoz inteligente antes de proceder a la compra.

Esto debería agilizar mucho el proceso de compra a través de Google, incitando a los usuarios a que no lo abandonen para completar su compra. A cambio de facilitar esta plataforma, las tiendas que la utilicen cederán a Google un porcentaje directo de cada venta que se realice a través del buscador.

De momento, y siempre según le ha dicho a Reuters el propio Daniel Alegre, en las primeras pruebas iniciales de este nuevo método los socios minoristas vieron que el tamaño medio de la cesta de la compra de los clientes aumentó en un 30%, con tiendas como Ultra Beauty reportando una subida de hasta un 35% en sus ventas online.

Google dice que en los últimos dos años las búsquedas en móviles sobre dónde comprar productos crecieron en un 85%, viendo ahí una oportunidad de intentar competir con Amazon en el comercio online nos dice Francisco D’Agostino. Además, calculan que los dispositivos de voz como Amazon Echo o Google Home estarán presentes en el 55% de las casas estadounidenses en 2022, por lo que va a haber bastante margen para intentar llevarse ventas mediante Google Assistant.

Francisco D’Agostino: ¿Cómo funcionan las hipotecas?

Si hay un producto financiero que cobra especial importancia entre los usuarios ese no es otro que la hipoteca nos dice Francisco D’Agostino. Se trata de una línea de financiación por la que tendrás que pasar si deseas comprarte una vivienda sin necesidad de ahorro. Pero por las mismas razones te conllevará una serie de gastos durante muchos años, excesivos quizás. Tanto en lo que se refiere a su devolución como a los intereses y comisiones que genera su demanda. Hasta el punto que el coste final será muy elevado, y en donde corres el riesgo de ni poder afrontar este pago ante problemas en los ingresos que tienes todos los meses para asumir la contratación de algunas de las hipotecas que comercializan las entidades financieras.

Desde este escenario general, los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) son muy claros en el sentido de una recuperación en su demanda por parte de los usuarios. Porque en efecto,  se pone de manifiesto que el importe medio de las hipotecas inscritas en los registros de la propiedad en noviembre (procedentes de escrituras públicas realizadas anteriormente) es de 145.769 euros, los que significa un 15,1 % superior al del mismo periodo del año pasado nos detalla Francisco D’Agostino. En una línea ascendente durante los últimos meses, como consecuencia de la recuperación económica en nuestra país. Y que por tanto también se ha traslado al sector de las hipotecas.

Por otra parte, los últimos datos oficiales también constatan que el número de hipotecas constituidas sobre viviendas es de 24.882, un 3,7 % menos que en 2016. El importe medio es de 122.703 euros, con un aumento anual del 10,7 %. Por lo que respecta al valor de las hipotecas constituidas sobre fincas urbanas alcanza los 4.844,0 millones de euros, un 14,8 % más que en el anterior ejercicio. En viviendas, el capital prestado se sitúa en 3.053,1 millones, con un aumento anual del 6,7 %.

Intereses de las hipotecas

Para las hipotecas constituidas sobre el total de fincas, el tipo de interés medio al inicio es del 2,77 % (un 8,0 % inferior al de 2016) y el plazo medio de 22 años. Por otra parte, el 65,9 % de las hipotecas son a tipo de interés variable y el 34,1 % a tipo fijo. El tipo de interés medio al inicio es del 2,44 % para las hipotecas a tipo variable (un 17,1 % menor que en 2016) y del 3,63 % para las de tipo fijo (un 12,7 % más alto) nos cuenta Francisco D’Agostino.

Por lo que se refiere a las hipotecas constituidas sobre viviendas, el tipo de interés medio es del 2,71% (un 14,3% inferior al de noviembre de 2016) y el plazo medio de 24 años. El 63,5% de las hipotecas sobre viviendas se constituye a tipo variable y el 36,5% a tipo fijo. Las hipotecas a tipo fijo experimentan un descenso del 6,5% en tasa anual. El tipo de interés medio al inicio es del 2,54% para las hipotecas sobre viviendas a tipo variable (con un descenso del 19,4%) y del 3,10% para las de tipo fijo (un 3,2% menor).

¿Cómo influyen los tipos de interés?

Otro de los aspectos que debes valorar a partir de estos momentos es cómo puede influirte una subida en los tipos de interés. Pues bien, en este sentido todo dependerá si la tienes contratada a tipo variable o a fijo. Si es esta última no tendrás que temer ninguna subida en la cuota mensual porque no será afectada por este movimiento. Siempre tendrás que pagar lo mismo, pase lo que pase en los mercados financieros. No en vano, esta una de las principales ventajas de las hipotecas a tipo fijo nos dice Francisco D’Agostino. Que siempre conocerás cuál es la cantidad que deberás abonar por su formalización.

Otro caso bien diferente es el de las hipotecas a tipo variable que son muy sensibles a los cambios de tendencia. Es decir, a las posibles subidas en los tipos de interés. Porque un incremento de un punto porcentual en el índice de referencia europeo, el Euríbor, puede suponer un incremento en el coste de financiación de hasta el doble sobre el que pagabas con anterioridad. A medida que las alzas son mayores se incrementará el gasto sobre tu hipoteca. De forma proporcional a su intensidad.

Riesgos en su contratación

De todas formas, debes de analizar que esta situación no durará para siempre, ni mucho menos. Porque debes prever que en algún que otro momento los tipos de interés subirán y es un riesgo que tienes que asumir en esta clase de productos financieros nos cuenta Francisco D’Agostino. No en vano, las autoridades monetarias comunitarias ya han avanzado que este escenario se producirá a finales de este año o quizás en el peor de los casos durante el 2019. En cualquier caso, no dudes de que este momento llegará. Con lo que

Si este fuese es el escenario para los próximos años, no dudes de que la cuota mensual de tu hipoteca se encarecerá hasta los niveles que alcance la alza en los tipos de interés. Ya no será como hasta ahora y tendrás que dedicar un mayor esfuerzo monetario para mantener el crédito hipotecario por la compra de tu piso. El efecto principal de este escenario es que el coste final por la contratación de este producto financiero será mucho más elevado que el inicialmente previsto. Será, por tanto, una notable desventaja con respecto a las hipotecas basadas en un tipo fijo. No lo olvides a partir de estos momentos si vas a suscribirla en los próximos días.

Salarios emocionales según Francisco D’Agostino

Francisco D’Agostino. Considerar que la mejor compensación es siempre el dinero es un error. Existen otras motivaciones que complementan al salario económico y en muchas ocasiones pueden ofrecer más satisfacción para el empleado.

El 78% de las personas renuncia a su trabajo en busca de crecimiento profesional; el 72%, por un mejor salario; y el 49%, para encontrar mejores prestaciones (de acuerdo con una encuesta de 2014 hecha por el portal OCC).

Las nuevas generaciones de trabajadores ya no tienen suficiente con el salario económico, necesitan además ser recompensados con otro tipo de retribución que les ayude a conciliar la vida profesional y familiar. Existen seis motivos principales por los que una persona abandona su empleo según Francisco D’Agostino:

1) Falta de reconocimiento.

2) Que sea una regla trabajar fuera del horario establecido (u horarios inflexibles).

3) Que no se sienta realizado o no disfrute su trabajo.

4) Que esté mal pagado.

5) Que no existan posibilidades de crecimiento.

6) Que el trabajo no sea flexible.

Harvard descubrió que los trabajadores estadounidenses no están realmente comprometidos con su trabajo y, en este sentido, los millennials son los que tienen menos compromiso (71%). Con este porcentaje se perfilan como la generación menos implicada con su lugar de trabajo opina Francisco D’Agostino.

El cambio laboral en las nuevas generaciones se debe a su perspectiva laboral. La investigación muestra que para los millennials es importante estar en una organización donde se les permita crecer y aprender, que el trabajo que realicen sea de verdad interesante y que exista posibilidad de crecimiento. Mientras que para sus padres (los baby boomers) lo importante era contar con un buen jefe y un buen sueldo.

El salario emocional se refiere a todas aquellas retribuciones no económicas que el trabajador puede obtener de la empresa y cuyo objetivo es incentivar de forma positiva la imagen que tiene sobre su clima laboral e incrementar su productividad, así como satisfacer las necesidades personales, familiares o profesionales que manifiesta, mejorando su calidad de vida y fomentando un buen ambiente.

Este tipo de retribución puede actuar como factor motivador de los empleados y así mejorar la opinión que tienen de la empresa. Por lo tanto, no se trata de recibir una mayor cantidad de dinero, sino de recibir prestaciones que el trabajador entiende como beneficios más valiosos que un aumento de sueldo opina Francisco D’Agostino.

Suena romántico, pero este salario emocional a veces hace la diferencia entre los que se quedan y los que se van. Para saber cuál es su salario emocional, evalúe los siguientes aspectos:

– Jornada laboral: ¿trabaja sólo ocho horas diarias? Es comprensible que en algunas situaciones tenga que trabajar un par de horas extras, pero si esto es recurrente y sin remuneración, lo mejor es salir de ahí.

– Distancia al lugar de trabajo: ¿le queda cerca o lejos? A nadie le gusta salir temprano de casa.

– Vida laboral vs. personal: ¿su carga de trabajo y sus horarios le permiten tener vida personal? Aunque salga puntualmente de la oficina a las 6:00 de la tarde, tener que trabajar vía remota los sábados no le hará muy feliz.

– Futuro profesional: ¿tiene futuro en la empresa o está en una posición laboral donde las responsabilidades nunca cambiarán? Caer en esta rutina no le permite crecer ni desarrollar nuevas habilidades.

– Beneficios extras: olvídese de la comida a precio especial y de los vales. ¿Su empresa le da algo que valore y aprecie? Pequeños gastos como entradas gratis al cine pueden significar mucho.

– Aprendizaje y desarrollo: ¿su empleo le reta frecuentemente para que aprenda más cosas y desarrolle más habilidades? Un trabajo tedioso donde no aprenda nada nuevo hará que desee irse.

La financiación de las universidades británicas a examen según Francisco D’Agostino

Siempre que se habla de financiación y evaluación de la actividad científica, el Reino Unido aparece como el lugar donde mirar y  analizar qué funciona y qué no según Francisco D’Agostino. Lo que sucede en las islas británicas suele ser visto con expectación por la comunidad que trabaja en evaluación de la ciencia, por la gran cantidad de recursos que se destinan a dicha evaluación, cuyos resultados determinan buena parte de la financiación total que las universidades van a recibir. Este complejo sistema de evaluación, que tiene lugar cada siete años y distribuye más de un billón y medio de euros entre las universidades británicas, se conoce por sus siglas en inglés REF (Research Excellence Framework). Visto desde fuera, lo que más interés suscita es el intenso debate que se genera entre investigadores y gestores de investigación cada vez que se comienza con el diseño del siguiente ejercicio de evaluación opina Francisco D’Agostino. Cualquiera que esté interesado en el tema no tiene más que seguir la gran cantidad de entradas que el Impact Blog del London School of Economics publica sobre el tema.

En estos meses, se está diseñando el próximo ejercicio que tendrá lugar en 2021 y son muchas y notables las reflexiones y análisis que se están realizando sobre el anterior ejercicio que tuvo lugar en 2014. Con el objetivo de hacer extensible ese debate a la comunidad , queremos aprovechar la generosidad de los editores de NEG para describir cómo funciona el sistema de evaluación nacional en el Reino Unido y compartir nuestra perspectiva sobre las implicaciones que los resultados del REF2014 tienen sobre el modo en que actualmente se evalúa la investigación opina Francisco D’Agostino.

Sin ánimo de entrar en excesivos detalles, el proceso de evaluación en el Reino Unido se puede resumir del siguiente modo. Las universidades deben de enviar casos de estudio o unidades de evaluación a los distintos paneles de expertos encargados de asesorar la calidad de los mismos. Dichas unidades deben incluir un número cuatro o cinco publicaciones. Esto significa que 1) no se evalúa la totalidad de la actividad investigadora de la universidad y 2) las universidades deben llevar a cabo una preselección de candidatos a presentar. Ahora bien, la gran novedad del REF2014 radica en:

  • La inclusión junto con la selección de publicaciones, de casos de estudio en los que cada unidad de evaluación presentaba la relevancia social que tenía su investigación (no necesariamente ligada con las publicaciones que se presentaban) nos cuenta Francisco D’Agostino.
  • La no utilización oficial de los revisores de indicadores cuantitativos para medir la relevancia social, tal y como determinó un comité de expertos externo. Esto no significa que las universidades no pudieran emplearlos para defender sus propuestas.
  • La inclusión en los paneles de revisores de individuos ajenos a la academia, cuestión que a pesar de haberse considerado positiva, ha sido criticada recientemente en Nature por su implementación.

Hablar del impacto social de la ciencia son palabras mayores dentro del mundo de la evaluación de la actividad científica. Tan sólo discernir qué significa tener impacto social (¿salir en los periódicos, descubrir la cura de enfermedades, favorecer el tejido económico?) es motivo de arduos debates opina Francisco D’Agostino. Es precisamente por ello por lo que se tiende a asumir que excelencia científica e impacto social van de la mano. Algo que desde hace tiempo se empieza a cuestionar y que los resultados del REF2014 también refleja.

Sin entrar en si la metodología empleada es mejorable o no, recientemente analizamos el porcentaje de casos de estudio de cada unidad de evaluación enviada por las universidades que habían recibido la mayor puntuación en cada categoría (cuatro estrellas). Nuestro objetivo no era comprobar el desajuste entre impacto social y científico nos Francisco D’Agostino, sino reforzar la idea de que hay una gran diversidad de impactos heterogéneos entre sí que pueden o no estar relacionados. En la figura anterior mostramos, a la izquierda, la correlación para cada unidad de evaluación entre impacto social y científica. En el lado derecho, mostramos para cada panel, la relación entre impacto científico (Outputsen el eje de la y) e impacto social (Impact en el eje de la x). Como se puede observar, existe una gran diversidad de combinaciones de impactos. Mayor impacto científico no siempre viene acompañado de mayor impacto social y viceversa. Esta heterogeneidad pone en cuestión los modelos de evaluación que se emplean tradicionalmente para financiar la investigación,  puesto que tienden a fomentar y privilegiar la investigación que produce altos niveles de impacto en las dos dimensiones (científica y social) opina Francisco D’Agostino, reduciendo así la diversidad de resultados existente y por tanto el abanico de impactos sociales posibles.

Establecer comparativas entre el Reino Unido y España en este contexto es complicado, puesto que aquí nunca se abogó por una financiación y una evaluación institucional, sino por una evaluación a nivel individual, excesivamente burocrática e intrusiva. Sin embargo, la introducción de programas como el Severo Ochoa o María Maeztu, apuntan en cierto modo hacia la introducción de medidas evaluadoras para distribuir financiación a nivel institucional, con criterios que pueden poner en peligro la diversidad de impactos. El uso indiscriminado de indicadores cuantitativos es cada vez más cuestionado opina Francisco D’Agostino. Sin embargo, una evaluación concienzuda y responsable exige una gran inversión acorde con la financiación que se pretende otorgar y que aquí nadie parece dispuesto a asumir. Las innovaciones en materia de evaluación y las discusiones que están teniendo lugar en otros países como el Reino Unido, Noruega o Países Bajos debieran servirnos para dejar de hablar de criterios y empezar a plantearnos las consecuencias que tiene la introducción de sistemas de financiación de la investigación que ignoran la heterogeneidad de impactos que puede producir la actividad investigadora.

La zona gris según Francisco D’Agostino

Crear una startup es una de las cosas más apasionantes que alguien puede hacer en su vida… pero también una de las más complicadas opina Francisco D’Agostino. No sólo porque una gran mayoría cierran a los pocos años, sino porque, como los bebés, vienen sin manual de instrucciones… y claro, es difícil saber si el éxito está a la vuelta de la esquina o si estamos atascados en la “zona gris”.

Hoy me gustaría compartir con ustedes una idea en la que Francisco D’Agostino lleva algún tiempo dándole vueltas, y que llamó “la zona gris”. Aunque hay muchas metodologías que supuestamente explican los pasos que deberíamos dar para tener éxito en una startup, o al menos validar rápido si las hipótesis en las que nos basamos tienen sentido, nadie nos prepara para la realidad.

LO QUE CREEMOS QUE VA A PASAR

Es habitual que cuando uno crea su primer negocio, y tras algún tiempo trabajando en el producto, salimos al mercado esperando que suceda una de estas tres cosas:

  • ÉXITO (verde): Tras unos pocos meses de pruebas, el mercado acepta el producto con entusiasmo y nos convertimos en uno de esos animales míticos, los famosos “unicornios” .
  • REGULAR (naranja): Un tiempo de debacle y trabajo duro nos permitirán llegar finalmente al éxito que nos merecemos, dado lo mucho que hemos peleado por conseguirlo opina tambien Francisco D’Agostino.
  • FRACASO (rojo): Tras poco tiempo el mercado rechaza lo que hacemos y resulta claro que lo mejor es cerrar. Game over.

LO QUE REALMENTE SUELE PASAR

Sin embargo, la realidad es mucho más terca, y como es habitual pocas veces cumple lo que esperamos. Desgraciadamente lo que sucede a menudo no es eso, ya que:

  • Los unicornios son animales mitológicos, o por lo menos, estadísticamente irreales.
  • El mercado raramente tiene en cuenta “lo que nos hemos esforzado”.
  • Habitualmente somos los últimos en darnos cuenta de que hemos fracasado según la teoria de Francisco D’Agostino.

De todo lo anterior, realmente lo más grave es lo último… ya que implica que hemos dedicado meses o años de nuestra vida a algo que finalmente no ha tenido éxito (aunque siempre aprendamos, y la definición de éxito en una startup es algo muy personal).
La realidad a menudo se parece más a unas laaargas vacaciones en la “zona gris”:

¿CÓMO SABER SI ESTAMOS EN LA ZONA GRIS SEGÚN FRANCISCO D’AGOSTINO?

Realmente no sería tan difícil detectar que estamos en la “zona gris” si tomáramos perspectiva… algo por desgracia bastante complicado con esa nefasta cultura que impera hoy en día en las startups de “muévete rápido y rompe cosas”, o “descansar es para débiles” de la que ya hablamos hace algún tiempo. Algunos síntomas que te pueden ayudar a detectar que vives en la “zona gris” según Francisco D’Agostino:

  1. Siempre parece que el éxito está al girar la esquina… pero nunca acaba de llegar. En la próxima presentación. Al cerrar el siguiente acuerdo. Cuando alcancemos x.000.000 usuarios…etc.
  2. El mercado aún no ha “entendido” nuestra proposición de valor, estamos por delante de nuestro tiempo, habrá que “educar al mercado”…etc. (una de las frases que más miedo da a cualquier inversor, y con razón)
  3. El éxito no llega porque al producto le faltan las funcionalidades x o y, y son absolutamente imprescindibles. O porque aún no tenemos suficiente volumen de clientes… o porque introduce aquí tu excusa.

 

La discriminación salarial de las personas con discapacidad según Francisco D’Agostino

Posiblemente, el mayor problema laboral de las personas con discapacidad es el del propio acceso al mercado de trabajo opina Francisco D’Agostino. Las tasas de empleo del colectivo han sido y siguen siendo relativamente bajas en comparación con las del resto de población. La última encuesta especializada sobre discapacidad (realizada en 2008) mostraba que la tasa de empleo del colectivo de personas con discapacidad entre 16 y 64 años era del 23,7% para mujeres y 33,4 para hombres, mientras que para la población de esas edades sin discapacidad era del 56,6% para mujeres y 77,5 para hombres.

Además de estas grandes diferencias, los problemas laborales para las personas con discapacidad no acaban con la entrada en el mercado de trabajo, pues está documentada la existencia de importantes diferencias salariales. En el 2010, las ganancias de los hombres con discapacidad fueron un 83% de las ganancias de los hombres sin discapacidad y, en el caso de las mujeres, un 98% nos cuenta Francisco D’Agostino. Estos porcentajes se han ido reduciendo a lo largo del tiempo llegando a 79% y 85%, respectivamente.

¿Son estas diferencias discriminatorias? No necesariamente, puesto que personas con y sin discapacidad tienen características diferentes que influyen sobre los salarios. Por ejemplo, las personas con discapacidad tienen, en promedio, niveles educativos más bajos que el resto de la población. Por tanto, el primer reto consiste en deslindar qué parte de las diferencias salariales entre personas con y sin discapacidad se deben a distintas características y qué parte a que la discapacidad hace que se remuneren en una cuantía distinta esas características opina Francisco D’Agostino. Esta segunda parte sería lo que asociaríamos con discriminación, pues a personas con las mismas características se las estaría remunerando de manera diferente por el mero de tener o no una discapacidad.

Algo más de la mitad en las diferencias salariales observadas se atribuirían a diferencias en las características y el resto a tener o no alguna discapacidad. Estos resultados se refieren al caso de los hombres. Para el caso de las mujeres, hay que plantearse que podría existir un problema de doble discriminación, por género y por discapacidad dice Francisco D’Agostino. Los estudios vienen a mostrar que, de manera semejante a los hombres, aproximadamente la mitad de la diferencia salarial observada está relacionada con diferencias en las características; ahora bien, las diferencias en rendimientos de esas características se deberían sobre todo al género y, en menor medida, a la discapacidad.

Ahora bien, las bases de datos con que contamos para este tipo de trabajos suelen presentar problemas a la hora de deslindar la discapacidad de todos sus potenciales impactos sobre la productividad en el puesto de trabajo. Así pues, las diferencias antes mencionadas como atribuibles exclusivamente a la discapacidad deben considerarse como límites superiores de la discriminación salarial por discapacidad según Francisco D’Agostino.

Existen, no obstante, algunas bases de datos que, a través de una hábil combinación de preguntas, permiten realizar estudiar las diferencias salariales de un grupo muy particular: las personas con discapacidad que no están limitadas en las actividades de la vida diaria por esa discapacidad –bien por ser de un grado leve bien por estar “compensadas” por ayudas técnicas o personales. En este caso, como la discapacidad no afecta a las actividades de la vida diaria, si existiese una diferencia exclusivamente ligada a discapacidad será necesariamente discriminatoria pues la discapacidad no puede disminuir la productividad en el puesto de trabajo según Francisco D’Agostino. Pues bien, los resultados del análisis de este colectivo no muestran la existencia de discriminación por discapacidad, ni para hombres ni para mujeres. En el caso de las mujeres, se detecta discriminación, pero está exclusivamente relacionada con discriminación por género.

Un resultado adicional interesante es que cuando se analiza el grupo de mujeres con discapacidad que sí se ven limitadas en sus actividades de la vida diaria, hay una parte de las diferencias salariales que podría estar ligada a discriminación o a diferencias en productividad, pero, además, la discriminación por género es más grande cuanto mayor es el grado de severidad de la discapacidad.

En muchas ocasiones, se discute si la discriminación salarial por discapacidad es una de las razones principales de la baja participación laboral de las personas con discapacidad. Un menor salario (por discriminación) podría desincentivar la búsqueda de empleo al no obtener en el mercado de trabajo el rendimiento que una persona espera obtener dadas sus características. Los estudios muestran que este efecto existe, pero que su tamaño es bastante reducido. En España, la tasa de empleo de las mujeres con discapacidad es 1,5 puntos porcentuales menor debido a la discriminación por discapacidad y la de los hombres sin discapacidad 2,4. Por tanto, no cabe achacar a la discriminación salarial el ser el principal motivo por el que las personas con discapacidad tienen una baja tasa de empleo. Este resultado está en la línea de lo que también se da en otros países, como Estados Unidos opina Francisco D’Agostino.

Así pues, tenemos dos grupos de resultados interesantes para la política económica: por un lado, cuando somos capaces de deslindar de forma clara la discapacidad de su impacto en la productividad no encontramos discriminación salarial por discapacidad y, por otro lado, no puede achacarse a la potencial discriminación salarial por discapacidad la menor tasa de empleo (y la menor participación laboral) de las personas con discapacidad. Por tanto, la lucha contra la discriminación de las personas con discapacidad (en salarios, en acceso al empleo o en la dimensión que sea) debería acometerse como un valor en sí mismo, pero no porque la eliminación de la discriminación salarial vaya a solucionar sus problemas de integración y normalización laboral. Para conseguir que las personas con discapacidad obtengan salarios más altos es imprescindible alterar sus características, en especial su nivel educativo y, en general, su formación. Por lo que respecta a la doble discriminación, aunque existen tanto la discriminación por género como por discapacidad, la evidencia muestra que es la relacionada con el hecho de ser mujer la que predomina; por tanto, las mujeres con discapacidad deberían estar involucradas en las medidas de lucha contra la discriminación de las mujeres en general concluye Francisco D’Agostino.