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Criptomonedas, cómo funciona esta inversión tecnológica

El término de criptomonedas se ha convertido en poco tiempo en el mundo de las finanzas como una de las palabras de moda o más usadas por la mayoría de los expertos en el área. Y es que para muchos es como volver a 1994, cuando el correo electrónico o Internet aún estaban en pleno auge.

Una gran mayoría de personas que cuentan o no con conocimientos en economía, están empezando a darse cuenta que el Bitcoin puede llegar a ser una mina de dinero. De acuerdo con el economista Francisco D’Agostino, comerciar e invertir con este tipo de monedas electrónicas, se ha transformado en algo muy novedoso, que aún no es tarde para incursionar en este mundo, pero dar con el modo exitoso de hacerlo resulta para muchos una tarea ardua.

Pero para dar una idea de lo que equivale realmente una de esas criptomonedas, por lo menos 1 bitcoin, que es una de las que actualmente es más popular, vale un alrededor de 7.500 dólares, teniendo en la última semana un precio que ha fluctuado entre un máximo de 7.681 y un mínimo de 4.430 dólares.

Sin embargo, muchas personas no saben muy bien cuáles son los pasos a seguir a la hora de invertir su dinero en lo que podría ser uno de los próximos avances tecnológicos de esta época, o simplemente siguen confundidos con todos esos conceptos. Por ello este artículo es la guía que necesitan para poder comprender esta nueva economía.

Fundamentos del negocio con criptomonedas

El economista Francisco D’Agostino así como otros especialistas en el área financiera, tienen un gran punto en común en lo referente a la inversión y comercio de las criptomonedas, explicando que es un negocio que cada vez se encuentra mucho más extendido a nivel mundial.

Y es que estos expertos indican que el significado como tal de invertir en este tipo de monedas virtuales, es sencillamente comprar una determinada cantidad de criptomonedas y esperar a que su valor aumente. Siendo un comercio similar al de las divisas tradicionales, pero en este caso los agentes manipulan divisas por internet.

Por lo que la gente está empezando cada vez más a interesarse por este comercio electrónico, y es que hace un par de años no eran muchos los que se atrevían a invertir en este negocio, pero en la actualidad existen muchos más usuarios que tienen bitcoins u otros tipos de monedas virtuales como ether, que es la criptomoneda de Ethereum.

Y como toda tendencia acreditada, estas personas van a ejercer una fuerza de atracción que hará que otras personas se vayan incorporando a este negocio, sin embargo esto es solo el comienzo de su evolución e incremento tan ingenioso.

En definitiva si una persona compra una criptomoneda con la expectativa de que su valor aumente, y así obtener beneficios al momento de venderla, se puede considerar como un verdadero inversor.

Mientras que, si lo que se quiere es intercambiar monedas virtuales, como por ejemplo, unos bitcoins por unos ethers, y con ello mantener el mayor valor posible en comparación con la fluctuación del mercado, es decir, como lo que sucede en la bolsa, esa persona está comerciando y es todo un agente.

Tipos de criptomonedas que se pueden adquirir

Actualmente existen miles de diferentes tipos de criptomonedas, unas con mayor o menor valor, así como de niveles de popularidad, sin embargo cada día surgen opciones nuevas. Pero entre toda esa cantidad de monedas virtuales que existen en el mercado, se presenta un modelo de criptomoneda que se destaca por ser una de las más rentables y una de las más extendidas globalmente, y esa es el bitcoin.

Bitcoin

Es definida como un tipo de moneda virtual creada y sostenida de manera electrónica, donde nadie la controla, está no se imprime como cualquier otra moneda, como los dólares o euros, ya que son generada por personas, inclusive cada vez son más los ordenadores y empresas a nivel mundial, que tienen la capacidad de solucionar problemas matemáticos.

El bitcoin fue la primera moneda digital y una de las más importantes en usar la tecnología en cadenas de bloques, eso quiere decir que se encuentra descentralizada, lo que hace que ninguna institución o persona la pueda manipular, y la verificación de sus transacciones y el rango de confiabilidad se basa en la interacción que tengan entre sí las personas involucradas.

En este punto el economista Francisco D’Agostino señala que esta primera gran criptomoneda se diseñó como una opción a las divisas tradicionales de billetes y monedas, sin tener ningún tipo de representación física, y que en principio solo iba a ser usada para efectuar compras por internet.

El creador del bitcoin fue el empresario Satoshi Nakamoto, que tenía como objetivo crear una divisa virtual que no pudiera ser manipulada por ningún banco, ni siquiera el banco central, en pocas palabras que estuviese completamente descentralizada, y es que inicialmente pretendía que esta criptomoneda sirviera como divisa, es decir, como una alternativa al dinero legal.

Por lo que poseer un bitcoin no implica tener algo físicamente, ya que es un sistema simple de contabilidad que puede ser útil como sustituto del sistema contable actual, que vendría siendo el del dinero físico.

Sin embargo, el riesgo principal a la hora de invertir y comerciar con monedas virtuales es lo volátil que pueden ser actualmente los mercados, así como los riesgos de seguridad que se tienen con lo referente a los monederos digitales, siendo el valor de las criptomonedas algo muy fluctuante con repentinas caídas y picos.

Francisco D’Agostino: La importancia del contrato de arras en la compra de inmuebles

Uno de los grandes sueños que todos los jóvenes buscan realizar lo más pronto posible es la compra de una casa. Ya sea para lograr la tan anhelada independencia familiar nos dice Francisco D’Agostino, para pasar de un pequeño departamento rentado a una propiedad que nos pertenezca, o incluso para empezar una vida en pareja, para los recién casados para iniciar una familia, comprar una casa ha sido desde siempre una de las metas primordiales y fundamentales en la vida de cualquier persona.

Basta con solo comenzar a indagar en el buscador de google para que nos encontremos con todo tipo de opciones en la red, desde cómodos apartamentos para los solteros, hasta hermosas casas hogareñas que nos hacen pensar que formar una familia es el siguiente gran paso que debemos dar en nuestro camino a la madurez.

Sin embargo, luego de un rato navegando por la red, nuestras ilusiones pronto se vienen abajo, y de golpe la realidad nos llega como un balde de agua fría nos dice Francisco D’Agostino. Es entonces cuando nos damos cuenta de que los precios de las propiedades, por muy pequeñas que estas sean, se encuentran elevados hasta por las nubes en los tiempos actuales, sobre todo para aquellos jóvenes que apenas comienzan a dar sus primeros pasos profesionales y no cuentan con un sueldo que avale siquiera la posibilidad de un modesto departamento, en especial cuando uno apenas va creando su historial crediticio, por lo que no se ofrecen grandes préstamos por parte de los bancos que nos permitan asegurar la compra de un propiedad.

De igual forma, no solo los jóvenes tienen que enfrentarse a la dura situación que existe con los precios de las inmobiliarias, pues este problema suele presentarse para todo tipo de personas en distintas partes del país. Lo peor al respecto es que las cosas se complican bastante cuando uno trata de hacerse de una vivienda ubicada en los grandes centros financieros, que es donde se encuentran la mayoría de los trabajos, lo cual encarece bastante los ya de por sí elevados costos de las construcciones.

¿Cómo asegurar la casa de tus sueños?

En consecuencia, es natural que como resultado muchas personas opten por una solución mucho más acorde a la solvencia financiera de los trabajadores y la clase media, que se encuentra en la renta de las viviendas o departamentos. Es probable que para varios no hubiera sido esta la primera opción pero definitivamente es la que nos permite labrar una vida independiente de forma más rápida y sencilla nos dice Francisco D’Agostino.

Cabe mencionar que esta solución puede resultar una gran opción para posponer la compra de una vivienda, por lo menos mientras uno puede establecerse en su trabajo y generar más ingresos, así como también para comenzar con los ahorros que nos permitan acercarnos poco a poco a esa meta tan anhelada para el desarrollo personal. Una vez  que tenemos los suficientes recursos económicos podemos volver a buscar en la red y en los anuncios por la casa o departamento de nuestros sueños.

Es en este punto donde aparece otro gran inconveniente, que se haya muchas veces en el hecho de que no podemos reunir la cantidad completa del valor de la propiedad, y aunque buscamos acordar un trato con el vendedor, este simplemente se niega y continua ofreciendo a la venta la casa de nuestros sueños, o tal vez acepta en el momento nuestra oferta de pagar una parte y lo demás en pagos, pero después termina echándose para atrás al encontrar otros compradores nos dice Francisco D’Agostino.

Para evitar estas malas experiencias podemos recurrir al famoso documento conocido como “Contrato de Arras”, que básicamente sirve para que podamos hacernos de la casa de nuestros sueños asegurando que esta se nos reserve, con la garantía legal de por medio, de que no se ofrecerá a nadie más mientras juntamos el dinero por el valor de la propiedad o realizamos los correspondientes pagos en tiempo y forma.

¿En qué consiste el Contrato de Arras?

En términos sencillos, el contrato de arras se considera como un anticipo, pero con fundamento legal, lo cual significa que se trata de un contrato privado en donde las dos partes que lo firman pactan la reserva anticipada sobre la compraventa de bienes o inmuebles, entregándose  a cambio, y para darle validez jurídica al documento, una cierta cantidad de dinero que funciona como señal, es decir que se establece la compra de un precontrato con el cual se pueda asegurar la posterior compra del inmueble en un futuro cercano nos dice Francisco D’Agostino.

En pocas palabras, un contrato de arras es el documento en el cual te puedes apoyar para poder apartar, de forma segura, una vivienda o algún otro bien, para que puedas reunir la cantidad de su valor en un tiempo determinado y así firmar posteriormente el documento de compraventa como tal.

Todo esto sin el temor de que en el tiempo que te tome reunir el dinero requerido, el vendedor incumpla su palabra y termine vendiendo después la posesión a alguien más, pues para eso sirve la cantidad que pagas como precontrato o contrato de arras, para que propiedad que apartaste quede reservada por un acuerdo económico legal y no solo sea un pacto de palabra nos dice Francisco D’Agostino.

Este tipo de contrato es igual de beneficioso para las dos partes, pues si alguno llega a violar el convenio, tendrá que enfrentarse a ciertas penalizaciones traducidas en pérdidas económicas.

Por ejemplo, si el vendedor falta al convenio establecido, como resultado del contrato de arras realizado previamente, tendría que pagar como penalización, el doble de la cantidad entregada por el comprador al establecer el precontrato en donde se apartaba la propiedad, lo cual es una pérdida económica bastante significativa nos cuenta Francisco D’Agostino.

Pero si por otro lado, el comprador es el que incumple con el convenio fijado y decide no concluir la compraventa del inmueble, entonces tendrá que hacerse a la idea de perder, parcial o totalmente, el dinero que dio como anticipo para que se apartara la propiedad. Como podrás notar, el contrato de arras es una excelente opción legal que nuca debe faltar cuando se tenga la intención de buscar o adquirir una propiedad.

¿Cómo puedo tener certeza jurídica con un Contrato de Arras?

El mensaje es muy simple y básicamente establece lo que se mencionó con anterioridad, que quien desee romper su contrato de arras puede hacerlo, pero bajo la condición de dar una compensación por violar el acuerdo, que consiste en la pérdida del anticipo para el comprador o la devolución por un valor del doble de la cantidad que se dio en anticipo, por parte del vendedor. Desde luego, quién recibe la penalización, dependerá en última instancia, de aquel que incumpla con el contrato en primer lugar concluye Francisco D’Agostino.

Con estas acciones queda protegido el objetivo final del acuerdo, que es asegurar y preservar la operación final de la compraventa, para que ninguna de las partes negociantes tenga desconfianza a lo largo del proceso.

Trabajo en plataformas digitales según Francisco D’Agostino

Los repartidores de Deliveroo se manifestaron el pasado domingo en Barcelona en la que ha sido la primera huelga en España directamente relacionada con la economía de plataformas nos cuenta Francisco D’Agostino. Para ser más exactos, quienes salieron a la calle se hacen llamar riders, porque no son empleados. Y de eso va la cosa, precisamente: reclaman que la compañía les garantice un “salario digno” y que todo aquel que lo solicite pueda trabajar al menos 20 horas semanales.

La flexibilidad introducida en el mercado laboral por los portales vinculados a la sharing economy está chocando frontalmente contra el entramado jurídico-normativo aplicable al trabajo. Acaso la mayor complejidad del tema resida en que la casuística es enorme. Las horas trabajadas varían mucho, como también el perfil de los proveedores/trabajadores y los servicios que ofrecen. Hay quien recurre a Etece.es o Cronoshare, por nombrar algunos portales de microtareas, como complemento ocasional de sus ingresos. Pero también son muchos quienes viven exclusivamente de ellos. La figura del trabajador autónomo se está imponiendo como la solución contractual mayoritaria, aunque tampoco queda claro cuándo debe existir una relación laboral o mercantil entre la plataforma y el colaborador. La inseguridad jurídica y la precarización derivada de un trabajo esporádico añaden más ingredientes para acabar de aliñar la ensalada del empleo en la economía digital.

¿Cómo deberían regularse estas nuevas formas de trabajo? ¿Está preparado nuestro sistema para ofrecer las garantías necesarias a quienes lo necesiten? ¿De qué forma se podría mejorar la situación? Responder a estas preguntas es el objetivo del informe Trabajo en plataformas digitales. Análisis y propuestas de regulación, elaborado por la Asociación Española de la Economía Digital (Adigital) y GoVup, un policy lab centrado en la regulación y gobernanza eficiente nos cuenta Francisco D’Agostino.

El estudio parte de constatar un hecho: no estamos hablando de un tema menor. Entre un 20% y un 30% de la población en edad laboral en la UE a 15 percibe algún tipo de ganancia por su cuenta, según la consultora McKinsey. Y de ellos, el 15% utiliza plataformas digitales para obtener esos ingresos. En el caso español, y de acuerdo con la misma firma, los 3,2 millones de trabajadores autónomos son solo una cuarta parte de los trabajadores independientes que hay. Se repartirían de la siguiente forma: tres millones habrían escogido voluntariamente trabajar por cuenta propia; cuatro lo harían para obtener ingresos adicionales a su fuente principal; tres dependerían al 100% de estos ingresos y otros dos recurrirían a ello por problemas financieros, es decir, por necesidad.

El modelo tiene ventajas: constituye un canal adicional para el empleo y mejora la trazabilidad y transparencia de la actividad opina Francisco D’Agostino, en tanto que todo lo que sucede en una plataforma digital queda registrado.

Pero también tiene inconvenientes. El estudio destaca la inseguridad jurídica de los trabajadores. “No pueden tener una comunicación ordinaria con las plataformas”. También la precarización y desigualdad que acecha en estos nichos. “Dado que el trabajo a través de plataformas es esporádico y a menudo ni siquiera computable bajo el formato de Trabajador Económicamente Dependiente (TRADE), a nivel general, los proveedores no tienen garantizados unos ingresos mínimos ni tienen acceso a garantías como asistencias, seguros o vacaciones”, señala el documento.

También está el problema de las cuotas nos cuenta Francisco D’Agostino. “Teniendo en cuenta que en multitud de casos los ingresos de estas plataformas son complementarios y se dan en forma de microtareas, a menudo no es rentable económicamente para los trabajadores darse de alta como autónomos, teniendo en cuenta la rigidez administrativa en los procesos de alta y baja y que el desembolso en términos de cuotas a la Seguridad Social es superior a sus ingresos”, indica.

 Propuestas para el cambio

El informe lanza una serie de recomendaciones para ordenar la situación. En primer lugar, propone la promoción de “sistemas de colaboración entre organismos públicos y plataformas para facilitar procesos de recaudación tributaria y de gestión de cotizaciones”. Si los portales logran tener buena sintonía con las Autoridades, nadie escapará a la Seguridad Social.

También se pide que “las plataformas puedan optar por modelos mixtos de trabajo que combinen la relación con proveedores independientes con la contratación de personal fijo, siempre que ambas partes estén de acuerdo”. Eso ahora mismo no es posible, ya que siempre que haya trabajadores contratados se podrá considerar que los que son autónomos son empleados fijos encubiertos nos cuenta Francisco D’Agostino.

Haría falta “delimitar el tipo de relaciones existentes para dotar de seguridad jurídica a las plataformas y a sus usuarios”. La figura del autónomo se podría tomar como referencia, aunque añadiéndole ventajas como que la empresa garantice un volumen mínimo de trabajo o se haga cargo de coberturas tales como un seguro de accidentes.

Finalmente, se sugieren una serie de mejoras tomadas de un documento de la Comisión Europea. Definir un salario mínimo junto con límites al número máximo de horas trabajadas por día, fijar formas mínimas de protección social, regular el control y la utilización de los datos de los trabajadores y velar por que no produzcan discriminación de género, etnia, raza o edad son algunas de ellas concluye Francisco D’Agostino.

Los billetes de 500 euros están desapareciendo según Francisco D’Agostino

En los últimos años se ha consolidado una tendencia a la baja en la que el número de billetes distribuidos según Francisco D’Agostino. Esta situación no es exclusiva del billete de 500 euros, sino que en todas las denominaciones de billetes, salvo el billete de 50 euros, han visto un descenso de la relación existente entre los billetes distribuidos menos los billetes retirados.

De hecho, desde el año 2015, se aprecia una relación negativa en los billetes de cien 100 euros, 20 en euros, 10 euros y 5 euros, lo que significa que el número de billetes retirados por el Banco de España es mayor que el número de billetes distribuidos.

El billete de 500 euros, el único que retrocede en su circulación

Sin embargo, dentro del contexto europeo, el billete de 500 euros está reduciendo su presencia en la vida de los europeos opina Francisco D’Agostino. Como se puede apreciar en el gráfico, en el primer trimestre de 2016, se produjo un punto de inflexión en la cantidad total del billete de 500 euros.

El punto máximo lo alcanzó en diciembre de 2016 cuando la cantidad de circulación de este billete era de 613,56 millones de billetes, mientras que en la actualidad (últimos datos a cierre de febrero) tenemos en circulación 513,78 millones de billetes, lo que implica una reducción del 16,27% en este periodo.

Un hecho destacable es que el billete de 500 euros es el único que ha descendido su circulación desde el año 2016, mientras que el resto, han seguido con su trayectoria ascendente que han reflejado impunemente desde el año 2002.

A finales de este año se dejará de emitir el billete de 500 euros

En marzo de 2016, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo decidió finalizar la producción del billete de 500 euros y excluirlo de la serie Europa nos dice Francisco D’Agostino. No obstante, que se deje de producir no significa que este billete no se vaya a aceptar. El billete de 500 euros seguirá siendo de curso legal como medio de pago y depósito valor.

Esto se justificaba por la creciente preocupación de que estos billetes pudieran ser cómplices en las actividades delictivas. Diversos estudios han demostrado que el uso de este billete es el preferido por los traficantes de drogas y armas, las organizaciones delictivas y para el blanqueo de dinero.

Sin embargo, también existe una razón “no oficial” por la que el BCE estaría interesado en eliminar o ir reduciendo el volumen de circulación del billete de 500 euros nos dice Francisco D’Agostino, vinculada a la política monetaria que ha impulsado la autoridad monetaria en los últimos años.

Si nos ponemos en antecedentes, se está combatiendo los bajos niveles de IPC en la Eurozona e incluso, los riesgos deflacionistas que se interpretaron años atrás, mediante una política monetaria no convencional que incluye tipos de interés negativos (tasa de depósito en el -0,40%).

Que existan tipos de interés negativos implica que, en última instancia, se puede penalizar al conjunto de los ahorradores si no optan por incrementar sus niveles de gasto. No obstante, si los ahorradores se alejan de los depósitos bancarios y atesoran su dinero en un billete de alta denominación, como es el billete de 500 euros, el objetivo de incrementar los niveles de gasto no quedará más lejos, debido a que los billetes de alta denominación son un buen sustitutivo del depósito bancario opina Francisco D’Agostino.

Francisco D’Agostino: En EEUU también tienen un problema serio con las pensiones

Es innegable que parte del colosal y difícil problema del rompecabezas de las socioeconomías, inherente al futuro de las pensiones viene de la conjunción de diversos factores nos dice Francisco D’Agostino. Estos factores se tornan problemas al solaparse unos con otros, y al coincidir temporalmente su intensidad en las mismas décadas, elevando el riesgo de desencadenar la tormenta perfecta.

Pero lo cierto es que habitualmente se asocia la potencial insostenibilidad del sistema de pensiones público español únicamente al hecho de que es de reparto. Lo revelador es que algunos sistemas que en la práctica no son 100% de reparto también están arrojando indicadores adelantados de potenciales riesgos de insostenibilidad. Y sí, uno de ellos es la meca de nuestro sistema capitalista: el mismísimo Estados Unidos.

Repartir o no repartir: that is the question

Pues efectivamente, este complejo debate sobre el futuro de las pensiones a menudo se aborda en los medios “commodity” con una pregunta de Francisco D’Agostino: ¿Debe ser un sistema de pensiones sostenible de reparto?

Ojalá todas las cuestiones difíciles pudiesen condensarse en una pregunta tan simple, pero la realidad económica es (casi) siempre compleja, y cuando ésta se confabula con el futuro en forma de econometría, la cosa ya pasa del críptico castaño oscuro al negro casi opaco. Desde estas líneas tratamos de encender hoy una modesta vela, a ver si arroja algo de luz e ilumina un poco la estancia.

Para los no versados en el tema, simplemente resumir a modo de breve introducción que principalmente hay dos tipos de sistemas de pensión: los de reparto, y los que popularmente se conocen como “a la chilena” argumenta Francisco D’Agostino

Los de reparto son los más comunes en las socioeconomías europeas, y en ellos los cotizantes en activo sufragan las rentas de los pensionistas del momento: de ahí lo del “reparto” de lo que se ingresa en cotizaciones entre los que perciben una pensión.

Pero hay otros mundos más allá de nuestras fronteras europeas, y en otros países (como Chile) es habitual ver otros sistemas de cotización, bien puros al 100%, o bien híbridos con el de reparto. En ellos cada cotizante se cotiza total o parcialmente su propia pensión del futuro. El funcionamiento, habiendo casos y casos, es similar a lo que en España tenemos con los planes de pensiones privados, en los que un cotizante a lo largo de su vida laboral va haciendo aportaciones periódicas a un fondo propio y personal, del que nadie puede disponer salvo él mismo, y que percibirá una vez que se jubile (total o parcialmente dependiendo también del caso), explica Francisco D’Agostino.

El caso de las pensiones estadounidenses que en la práctica son un sistema mixto

El sistema estadounidense digo que no es un sistema puro de reparto (aunque la prestación pública exista) porque la cobertura estatal está diseñada para cubrir un mínimo que mayormente está por debajo del nivel de vida en general. Éste es el motivo por el que habitualmente los estadounidenses deben acudir a fórmulas de cotización privada como el 401(k) o el IRA, al que empleado y/o empleador hacen importantes aportaciones a lo largo de su vida laboral.

El esfuerzo no es nada desdeñable para el sistema: aporte quien aporte, lo cierto es que, en el momento de la jubilación, los expertos especializados del sector estiman que un trabajador estadounidense debe haber acumulado en fórmulas de pensión complementarias unas ocho veces su salario anual opina Francisco D’Agostino. Teniendo en cuenta la vida laboral media en el país, realmente ocho años de sueldo se hace casi una eternidad.

Así los estadounidenses tratan de asegurarse algo más de dignidad en forma de pensión para cuando llegue el momento de pasar a mejor (o peor) vida laboral y se jubilen. Pero reparen en ese “tratan” tan intencionado porque, para desgracia de todos, ésta tampoco ha resultado ser la fórmula mágica de la sostenibilidad de las pensiones.

Las vías de agua existentes en el transatlántico estadounidense de las pensiones

Ahorrar para el momento de la jubilación es algo casi cultural en Estados Unidos, donde los trabajadores más jóvenes tradicionalmete han empezado ya a ahorrar para su jubilación desde el mismo inicio de su vida laboral. La primera vía de agua de este modelo está viniendo del sobreendeudamiento que arrastran estos jóvenes desde su época universitaria, contraído para sufragar sus caros estudios universitarios opina Francisco D’Agostino.

La crisis acrecentó este problema, con unos sueldos para los recién incorporados que cotizaron a la baja, imposibilitando en demasiados casos la viabilidad a corto y medio plazo de repagar la deuda contraída en un plazo razonable, y poniendo a muchos jóvenes trabajadores al borde del precipicio económico doméstico: como para pensar en empezar a ahorrar para el momento de su jubilación.

Pero este sobreendeudamiento por los estudios universitarios no afecta únicamente a los trabajadores más jóvenes, la progresiva dilatación del periodo de repago ha hecho que salten todas las alarmas en el sector. El motivo ha sido que se ha incrementado este tipo de deuda también entre los trabajadores senior, lo cual es un indicador indiscutible de que esta particular bola de deuda es mucho más grande y dañina de lo que algunos contemplaban dice Francisco D’Agostino.

Todo este monumental lío económico es lo que se conoce comúnmente como la burbuja de deuda universitaria de Estados Unidos, y no, esta vía de agua no es nada fácil de achicar. El problema ya no es que además haya trabajadores senior que todavía no hayan dejado de pagar su deuda universitaria, que en ciertos casos puede ser “perdonada” según leyes federales. La realidad económica es de nuevo más compleja de lo que pueda parecer a simple vista.

De hecho, en el sector se teme por la situación porque se ha vuelto habitual que, para rescatar al endeudado joven trabajador, tengan que acudir sus progenitores al rescate. Y no para ahí la cosa. Como pueden leer en el enlace anterior, también son numerosos los casos en los que son los abuelos los que participan de la deuda universitaria contraída por los nietos. Y esas deudas inter-generacionales no disfrutan de esa posibilidad de ser “perdonadas” por obra y gracia de la legislación federal. Así que ese dinero está claro que tiene que salir igualmente de algún sitio explica Francisco D’Agostino.

El problema de pensiones estadounidense es una mala noticia para todos

No lean estas líneas en forma de crítica simplona hacia el sistema de pensiones estadounidense, buscando consuelo en aquello del “mal de muchos…”. No es ni la intención, ni resulta constructivo tratar de tapar los desastres propios con los ajenos. No es el estilo de estas líneas. Aqui de lo que se trata es de aprender de los errores y aciertos propios, pero también de los ajenos.

Lo cierto es que, lamentablemente, el hecho de que su fórmula de pensiones también esté empezando a hacer aguas es una mala noticia para todos: ahora el problema de los europeos ya no es sólo lidiar con una transición de un sistema a otro que se antoja inasumible, sino que además no se puede tener demasiado claro hacia dónde deberíamos poner rumbo con esa transición dice Francisco D’Agostino.

Genial. Lo que nos faltaba. El rompecabezas de las pensiones se torna jeroglifico, y ya no sabemos ni qué pictogramas tenemos que encajar para tratar de darle algo de sentido de futuro al conjunto resultante.

No sólo tenemos que el transatlántico europeo de pensionistas a lo “Vacaciones en el mar” está también haciendo aguas. Tampoco tenemos suficiente con que además haya insuficientes botes salvavidas que sólo tienen capacidad para unos pocos privilegiados. Y no nos valía con la gran incertidumbre de si llegaríamos antes del naufragio a ese puerto seguro que algunos divisaban en el horizonte.

Ahora además tenemos que, a bordo de este barco cuyo motor empieza a renquear, no podemos tener claro hacia donde navegar para salvar los bártulos (o lo que quede de ellos). O sí, porque otra solución sostenible que un servidor ya propuso es la de incluir en el sistema nuevos cotizantes. Ya saben que esos cotizantes no pueden ser humanos con una pirámide de población envejeciendo. Tendrán que ser robots. No hay otra (o la que hay es mucho peor) concluye Francisco D’Agostino.

Francisco D’Agostino: Criptomonedas caen tras prohibirlas Google en su publicidad

Francisco D’Agostino: Al Bitcoin y el resto de criptomonedas no les ha sentado nada bien la decisión de Google de prohibir toda la publicidad relacionada con ellas y las ICOs a partir del próximo junio. Tras la decisión anunciada ayer, el valor de todas las criptomonedas ha vuelto a caer con fuerza justo cuando estaban empezando a recuperarse de las últimas caídas.

A esta hora, si miramos índices como CoinMarketCap veremos que el valor del Bitcoin ha caído en un 13,45% con respecto ayer, y su valor ya baja de los 8.000 dólares. En el resto de criptomonedas más utilizadas según este índice la caída es incluso más acusada, con bajadas del 14,72%, 16,58% y 14,25% para el Ethereum, Ripple y Bitcoin Cash.

Como suele pasar normalmente, lo más lógico es que en los próximos días el valor de las criptomonedas empiece a crecer otra vez opina Francisco D’Agostino. Pero lo que está claro es que, con tantas subidas y bajadas, no parece fácil que vayan a encontrar una estabilidad a corto plazo que las haga volver a crecer a los niveles que tenían a principios de año. Aun así, habrá que esperar a ver qué pasa a medio y largo plazo.

También cabe recordar que Google tampoco es la única que está cargando en contra de este tipo de tecnología. A finales de enero había sido Facebook quien también decidió prohibir anuncios relacionados con criptomonedas y ofertas iniciales de monedas (“initial coin offerings” o ICOs) en todos sus servicios. Además, celebridades como Bill Gates también la están criticando con fuerza, y algunos gobiernos están amenazando con prohibirlas.

Las medidas tomadas por Google o Facebook no han dejado de causar cierta polémica entre quienes apoyan la cadena de bloques. Las decisiones vienen, según las empresas, para proteger a los usuarios, y es cierto que hay bastantes engaños intentando captar despistados con keywords como Bitcoin o Blockchain opina Francisco D’Agostino. Pero lo que están haciendo es generalizar y castigar a todos por igual, también a los anuncios legítimos de productos que se esfuerzan por hacer las cosas bien.

Gobiernos como los latinoamericanos nadan contra corriente

Mientras que países europeos como Alemania, Francia, o Italia, además de otros como Estados Unidos todavía no parecen dispuestos a entrar a regular las criptomonedas, todavía hay algunos que deciden nadar contra corriente y situarse a favor de esta tecnología. Es el caso de latinoámerica, donde Hacienda está estudiando su impacto, y los partidos del gobierno está redactando un proyecto de ley para intentar favorecerlas.

La idea de latinoamerica es la ofrecer beneficios como posibles desgravaciones fiscales para atraer a las empresas que utilicen tecnologías basadas en la cadena de bloques o se decanten por las ofertas de monedas iniciales (ICO) como una herramienta de financiación. Con ello podrían estar queriendo posicionarse en Europa junto a países como Suiza como una de las capitales mundiales del Blockchain opina Francisco D’Agostino.

En cualquier caso, los debates en torno a las criptomonedas y la cadena de bloques no han hecho más que empezar, y todavía queda por ver qué acaba pasando después de que amaine, si lo hace, esta tormenta de inestabilidad una vez que el Bitcoin y compañía normalicen las prohibiciones y medidas en contra que se les está imponiendo.

Francisco D’Agostino: Google quiere “ayudar a los ecommerces” a luchar contra Amazon

Google ha encontrado una manera de tratar de competir con Amazon en el comercio online uniéndose a los minoristas en su compra nos cuenta Francisco D’Agostino. Para ello ha lanzado Google Shopping Actions, un nuevo programa crear en Google Search un carrito de la compra al que poder añadir algunos de los productos que se van listando en el buscador.

El programa ha sido anunciado la semana pasada por la propia empresa del buscador, y tal y como adelantaban en Reuters, la propia Google sacará tajada cobrándole a los minoristas una parte de las compras que se realicen a través de este nuevo servicio.

Además del buscador de Google, este carro de la compra también se podrá utilizar en el servicio de compras Google Express y en Google Assistant. Este último permitirá ir añadiendo productos o realizando las compras no sólo desde el escritorio, sino también desde los smartphones o dispositivos de voz dice Francisco D’Agostino. En conjunto, la experiencia de la compra en Google sería muy parecida a como la puedes hacer desde Amazon.

“Hemos adoptado un enfoque fundamentalmente diferente del de Amazon y similares, porque nos vemos como un facilitador del comercio minorista”, le ha dicho a Reuters Daniel Alegre, presidente de Google para minoristas y compras. “Nos vemos como parte de una solución para que los minoristas puedan impulsar mejores transacciones … y acercarse al consumidor”.

De esta manera, en vez de competir con Amazon creando una nueva tienda online, lo que quiere hacer Google es llevar a su buscador el carrito de la compra, y permitiendo realizar pagos instantáneos sin tener que entrar en ninguna tienda concreta relata Francisco D’Agostino. De momento, la lista de las primeras tiendas que se unen a la iniciativa incluye nombres como Target Corp, Walmart Inc, Home Depot Inc, Costco Wholesale Corp y Ulta Beauty Inc.

Como hemos dicho antes, de momento Google empezará a probar esta nueva función sólo en Estados Unidos, por lo que su llegada a otros países dependerá en gran parte de cómo les salga este primer experimento.

Google quiere su parte en el comercio online

Actualmente, cuando buscas un producto al mejor precio en Google te pueden aparecer varios recuadros con el precio, pero estos al final son sólo enlaces a diferentes tiendas online. Esto quiere decir que para hacer la compra tienes que introducir todos tus datos y navegar por el proceso de compra de cada tienda… algo que si ya tienes cuenta en Amazon puede hacerte decantarte por esa tienda en vez de abrirte una cuenta en otra.

Pero con la nueva propuesta, cuando busques un producto en Google podrías meterlo directamente a un carrito de la compra del propio buscador, y realizar a través de él todo el proceso de compra. Este proceso también podrá darse entre varios dispositivos nos cuenta Francisco D’Agostino, permitiendo seguir añadiendo productos desde Google Assistant en un móvil o altavoz inteligente antes de proceder a la compra.

Esto debería agilizar mucho el proceso de compra a través de Google, incitando a los usuarios a que no lo abandonen para completar su compra. A cambio de facilitar esta plataforma, las tiendas que la utilicen cederán a Google un porcentaje directo de cada venta que se realice a través del buscador.

De momento, y siempre según le ha dicho a Reuters el propio Daniel Alegre, en las primeras pruebas iniciales de este nuevo método los socios minoristas vieron que el tamaño medio de la cesta de la compra de los clientes aumentó en un 30%, con tiendas como Ultra Beauty reportando una subida de hasta un 35% en sus ventas online.

Google dice que en los últimos dos años las búsquedas en móviles sobre dónde comprar productos crecieron en un 85%, viendo ahí una oportunidad de intentar competir con Amazon en el comercio online nos dice Francisco D’Agostino. Además, calculan que los dispositivos de voz como Amazon Echo o Google Home estarán presentes en el 55% de las casas estadounidenses en 2022, por lo que va a haber bastante margen para intentar llevarse ventas mediante Google Assistant.

Francisco D’Agostino: ¿Cómo funcionan las hipotecas?

Si hay un producto financiero que cobra especial importancia entre los usuarios ese no es otro que la hipoteca nos dice Francisco D’Agostino. Se trata de una línea de financiación por la que tendrás que pasar si deseas comprarte una vivienda sin necesidad de ahorro. Pero por las mismas razones te conllevará una serie de gastos durante muchos años, excesivos quizás. Tanto en lo que se refiere a su devolución como a los intereses y comisiones que genera su demanda. Hasta el punto que el coste final será muy elevado, y en donde corres el riesgo de ni poder afrontar este pago ante problemas en los ingresos que tienes todos los meses para asumir la contratación de algunas de las hipotecas que comercializan las entidades financieras.

Desde este escenario general, los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) son muy claros en el sentido de una recuperación en su demanda por parte de los usuarios. Porque en efecto,  se pone de manifiesto que el importe medio de las hipotecas inscritas en los registros de la propiedad en noviembre (procedentes de escrituras públicas realizadas anteriormente) es de 145.769 euros, los que significa un 15,1 % superior al del mismo periodo del año pasado nos detalla Francisco D’Agostino. En una línea ascendente durante los últimos meses, como consecuencia de la recuperación económica en nuestra país. Y que por tanto también se ha traslado al sector de las hipotecas.

Por otra parte, los últimos datos oficiales también constatan que el número de hipotecas constituidas sobre viviendas es de 24.882, un 3,7 % menos que en 2016. El importe medio es de 122.703 euros, con un aumento anual del 10,7 %. Por lo que respecta al valor de las hipotecas constituidas sobre fincas urbanas alcanza los 4.844,0 millones de euros, un 14,8 % más que en el anterior ejercicio. En viviendas, el capital prestado se sitúa en 3.053,1 millones, con un aumento anual del 6,7 %.

Intereses de las hipotecas

Para las hipotecas constituidas sobre el total de fincas, el tipo de interés medio al inicio es del 2,77 % (un 8,0 % inferior al de 2016) y el plazo medio de 22 años. Por otra parte, el 65,9 % de las hipotecas son a tipo de interés variable y el 34,1 % a tipo fijo. El tipo de interés medio al inicio es del 2,44 % para las hipotecas a tipo variable (un 17,1 % menor que en 2016) y del 3,63 % para las de tipo fijo (un 12,7 % más alto) nos cuenta Francisco D’Agostino.

Por lo que se refiere a las hipotecas constituidas sobre viviendas, el tipo de interés medio es del 2,71% (un 14,3% inferior al de noviembre de 2016) y el plazo medio de 24 años. El 63,5% de las hipotecas sobre viviendas se constituye a tipo variable y el 36,5% a tipo fijo. Las hipotecas a tipo fijo experimentan un descenso del 6,5% en tasa anual. El tipo de interés medio al inicio es del 2,54% para las hipotecas sobre viviendas a tipo variable (con un descenso del 19,4%) y del 3,10% para las de tipo fijo (un 3,2% menor).

¿Cómo influyen los tipos de interés?

Otro de los aspectos que debes valorar a partir de estos momentos es cómo puede influirte una subida en los tipos de interés. Pues bien, en este sentido todo dependerá si la tienes contratada a tipo variable o a fijo. Si es esta última no tendrás que temer ninguna subida en la cuota mensual porque no será afectada por este movimiento. Siempre tendrás que pagar lo mismo, pase lo que pase en los mercados financieros. No en vano, esta una de las principales ventajas de las hipotecas a tipo fijo nos dice Francisco D’Agostino. Que siempre conocerás cuál es la cantidad que deberás abonar por su formalización.

Otro caso bien diferente es el de las hipotecas a tipo variable que son muy sensibles a los cambios de tendencia. Es decir, a las posibles subidas en los tipos de interés. Porque un incremento de un punto porcentual en el índice de referencia europeo, el Euríbor, puede suponer un incremento en el coste de financiación de hasta el doble sobre el que pagabas con anterioridad. A medida que las alzas son mayores se incrementará el gasto sobre tu hipoteca. De forma proporcional a su intensidad.

Riesgos en su contratación

De todas formas, debes de analizar que esta situación no durará para siempre, ni mucho menos. Porque debes prever que en algún que otro momento los tipos de interés subirán y es un riesgo que tienes que asumir en esta clase de productos financieros nos cuenta Francisco D’Agostino. No en vano, las autoridades monetarias comunitarias ya han avanzado que este escenario se producirá a finales de este año o quizás en el peor de los casos durante el 2019. En cualquier caso, no dudes de que este momento llegará. Con lo que

Si este fuese es el escenario para los próximos años, no dudes de que la cuota mensual de tu hipoteca se encarecerá hasta los niveles que alcance la alza en los tipos de interés. Ya no será como hasta ahora y tendrás que dedicar un mayor esfuerzo monetario para mantener el crédito hipotecario por la compra de tu piso. El efecto principal de este escenario es que el coste final por la contratación de este producto financiero será mucho más elevado que el inicialmente previsto. Será, por tanto, una notable desventaja con respecto a las hipotecas basadas en un tipo fijo. No lo olvides a partir de estos momentos si vas a suscribirla en los próximos días.

Salarios emocionales según Francisco D’Agostino

Francisco D’Agostino. Considerar que la mejor compensación es siempre el dinero es un error. Existen otras motivaciones que complementan al salario económico y en muchas ocasiones pueden ofrecer más satisfacción para el empleado.

El 78% de las personas renuncia a su trabajo en busca de crecimiento profesional; el 72%, por un mejor salario; y el 49%, para encontrar mejores prestaciones (de acuerdo con una encuesta de 2014 hecha por el portal OCC).

Las nuevas generaciones de trabajadores ya no tienen suficiente con el salario económico, necesitan además ser recompensados con otro tipo de retribución que les ayude a conciliar la vida profesional y familiar. Existen seis motivos principales por los que una persona abandona su empleo según Francisco D’Agostino:

1) Falta de reconocimiento.

2) Que sea una regla trabajar fuera del horario establecido (u horarios inflexibles).

3) Que no se sienta realizado o no disfrute su trabajo.

4) Que esté mal pagado.

5) Que no existan posibilidades de crecimiento.

6) Que el trabajo no sea flexible.

Harvard descubrió que los trabajadores estadounidenses no están realmente comprometidos con su trabajo y, en este sentido, los millennials son los que tienen menos compromiso (71%). Con este porcentaje se perfilan como la generación menos implicada con su lugar de trabajo opina Francisco D’Agostino.

El cambio laboral en las nuevas generaciones se debe a su perspectiva laboral. La investigación muestra que para los millennials es importante estar en una organización donde se les permita crecer y aprender, que el trabajo que realicen sea de verdad interesante y que exista posibilidad de crecimiento. Mientras que para sus padres (los baby boomers) lo importante era contar con un buen jefe y un buen sueldo.

El salario emocional se refiere a todas aquellas retribuciones no económicas que el trabajador puede obtener de la empresa y cuyo objetivo es incentivar de forma positiva la imagen que tiene sobre su clima laboral e incrementar su productividad, así como satisfacer las necesidades personales, familiares o profesionales que manifiesta, mejorando su calidad de vida y fomentando un buen ambiente.

Este tipo de retribución puede actuar como factor motivador de los empleados y así mejorar la opinión que tienen de la empresa. Por lo tanto, no se trata de recibir una mayor cantidad de dinero, sino de recibir prestaciones que el trabajador entiende como beneficios más valiosos que un aumento de sueldo opina Francisco D’Agostino.

Suena romántico, pero este salario emocional a veces hace la diferencia entre los que se quedan y los que se van. Para saber cuál es su salario emocional, evalúe los siguientes aspectos:

– Jornada laboral: ¿trabaja sólo ocho horas diarias? Es comprensible que en algunas situaciones tenga que trabajar un par de horas extras, pero si esto es recurrente y sin remuneración, lo mejor es salir de ahí.

– Distancia al lugar de trabajo: ¿le queda cerca o lejos? A nadie le gusta salir temprano de casa.

– Vida laboral vs. personal: ¿su carga de trabajo y sus horarios le permiten tener vida personal? Aunque salga puntualmente de la oficina a las 6:00 de la tarde, tener que trabajar vía remota los sábados no le hará muy feliz.

– Futuro profesional: ¿tiene futuro en la empresa o está en una posición laboral donde las responsabilidades nunca cambiarán? Caer en esta rutina no le permite crecer ni desarrollar nuevas habilidades.

– Beneficios extras: olvídese de la comida a precio especial y de los vales. ¿Su empresa le da algo que valore y aprecie? Pequeños gastos como entradas gratis al cine pueden significar mucho.

– Aprendizaje y desarrollo: ¿su empleo le reta frecuentemente para que aprenda más cosas y desarrolle más habilidades? Un trabajo tedioso donde no aprenda nada nuevo hará que desee irse.

La financiación de las universidades británicas a examen según Francisco D’Agostino

Siempre que se habla de financiación y evaluación de la actividad científica, el Reino Unido aparece como el lugar donde mirar y  analizar qué funciona y qué no según Francisco D’Agostino. Lo que sucede en las islas británicas suele ser visto con expectación por la comunidad que trabaja en evaluación de la ciencia, por la gran cantidad de recursos que se destinan a dicha evaluación, cuyos resultados determinan buena parte de la financiación total que las universidades van a recibir. Este complejo sistema de evaluación, que tiene lugar cada siete años y distribuye más de un billón y medio de euros entre las universidades británicas, se conoce por sus siglas en inglés REF (Research Excellence Framework). Visto desde fuera, lo que más interés suscita es el intenso debate que se genera entre investigadores y gestores de investigación cada vez que se comienza con el diseño del siguiente ejercicio de evaluación opina Francisco D’Agostino. Cualquiera que esté interesado en el tema no tiene más que seguir la gran cantidad de entradas que el Impact Blog del London School of Economics publica sobre el tema.

En estos meses, se está diseñando el próximo ejercicio que tendrá lugar en 2021 y son muchas y notables las reflexiones y análisis que se están realizando sobre el anterior ejercicio que tuvo lugar en 2014. Con el objetivo de hacer extensible ese debate a la comunidad , queremos aprovechar la generosidad de los editores de NEG para describir cómo funciona el sistema de evaluación nacional en el Reino Unido y compartir nuestra perspectiva sobre las implicaciones que los resultados del REF2014 tienen sobre el modo en que actualmente se evalúa la investigación opina Francisco D’Agostino.

Sin ánimo de entrar en excesivos detalles, el proceso de evaluación en el Reino Unido se puede resumir del siguiente modo. Las universidades deben de enviar casos de estudio o unidades de evaluación a los distintos paneles de expertos encargados de asesorar la calidad de los mismos. Dichas unidades deben incluir un número cuatro o cinco publicaciones. Esto significa que 1) no se evalúa la totalidad de la actividad investigadora de la universidad y 2) las universidades deben llevar a cabo una preselección de candidatos a presentar. Ahora bien, la gran novedad del REF2014 radica en:

  • La inclusión junto con la selección de publicaciones, de casos de estudio en los que cada unidad de evaluación presentaba la relevancia social que tenía su investigación (no necesariamente ligada con las publicaciones que se presentaban) nos cuenta Francisco D’Agostino.
  • La no utilización oficial de los revisores de indicadores cuantitativos para medir la relevancia social, tal y como determinó un comité de expertos externo. Esto no significa que las universidades no pudieran emplearlos para defender sus propuestas.
  • La inclusión en los paneles de revisores de individuos ajenos a la academia, cuestión que a pesar de haberse considerado positiva, ha sido criticada recientemente en Nature por su implementación.

Hablar del impacto social de la ciencia son palabras mayores dentro del mundo de la evaluación de la actividad científica. Tan sólo discernir qué significa tener impacto social (¿salir en los periódicos, descubrir la cura de enfermedades, favorecer el tejido económico?) es motivo de arduos debates opina Francisco D’Agostino. Es precisamente por ello por lo que se tiende a asumir que excelencia científica e impacto social van de la mano. Algo que desde hace tiempo se empieza a cuestionar y que los resultados del REF2014 también refleja.

Sin entrar en si la metodología empleada es mejorable o no, recientemente analizamos el porcentaje de casos de estudio de cada unidad de evaluación enviada por las universidades que habían recibido la mayor puntuación en cada categoría (cuatro estrellas). Nuestro objetivo no era comprobar el desajuste entre impacto social y científico nos Francisco D’Agostino, sino reforzar la idea de que hay una gran diversidad de impactos heterogéneos entre sí que pueden o no estar relacionados. En la figura anterior mostramos, a la izquierda, la correlación para cada unidad de evaluación entre impacto social y científica. En el lado derecho, mostramos para cada panel, la relación entre impacto científico (Outputsen el eje de la y) e impacto social (Impact en el eje de la x). Como se puede observar, existe una gran diversidad de combinaciones de impactos. Mayor impacto científico no siempre viene acompañado de mayor impacto social y viceversa. Esta heterogeneidad pone en cuestión los modelos de evaluación que se emplean tradicionalmente para financiar la investigación,  puesto que tienden a fomentar y privilegiar la investigación que produce altos niveles de impacto en las dos dimensiones (científica y social) opina Francisco D’Agostino, reduciendo así la diversidad de resultados existente y por tanto el abanico de impactos sociales posibles.

Establecer comparativas entre el Reino Unido y España en este contexto es complicado, puesto que aquí nunca se abogó por una financiación y una evaluación institucional, sino por una evaluación a nivel individual, excesivamente burocrática e intrusiva. Sin embargo, la introducción de programas como el Severo Ochoa o María Maeztu, apuntan en cierto modo hacia la introducción de medidas evaluadoras para distribuir financiación a nivel institucional, con criterios que pueden poner en peligro la diversidad de impactos. El uso indiscriminado de indicadores cuantitativos es cada vez más cuestionado opina Francisco D’Agostino. Sin embargo, una evaluación concienzuda y responsable exige una gran inversión acorde con la financiación que se pretende otorgar y que aquí nadie parece dispuesto a asumir. Las innovaciones en materia de evaluación y las discusiones que están teniendo lugar en otros países como el Reino Unido, Noruega o Países Bajos debieran servirnos para dejar de hablar de criterios y empezar a plantearnos las consecuencias que tiene la introducción de sistemas de financiación de la investigación que ignoran la heterogeneidad de impactos que puede producir la actividad investigadora.